{"provider_url": "https://www.elvalledeturon.net", "title": "El sonido del valle de Tur\u00f3n", "html": "<p><span style=\"color:#800000;\"><strong><img src=\"https://www.elvalledeturon.net/historia/autores/jose-antonio-vega-alvarez/jose-antonio-vega-dni.jpg/image_preview\" title=\"Jos\u00e9 Antonio Vega DNI\" height=\"211\" width=\"150\" alt=\"\" class=\"image-left\" /></strong></span></p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:18px;\"><strong style=\"color: rgb(128, 0, 128);\">HABLANDO DE TUR\u00d3N</strong></span></p>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<p><span style=\"font-size:18px;\"><span style=\"color:#800080;\"><strong>Jos\u00e9 Antonio Vega \u00c1lvarez</strong></span></span></p>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<h3 style=\"color: rgb(136, 136, 136); text-align: center;\"><span style=\"font-size:36px;\"><strong><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\">El sonido del valle de Tur\u00f3n</span></strong></span></h3>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo una \u00e9poca, en que Tur\u00f3n ten\u00eda su propio color, olor, sabor y sus sonidos propios. El valle dej\u00f3 de <img src=\"https://www.elvalledeturon.net/historia/autores/jose-antonio-vega-alvarez/el-turullu/turullu.jpg/image_preview\" title=\"Turullu\" height=\"352\" width=\"450\" alt=\"\" class=\"image-right\" />ser silencioso, bien avanzado, el \u00faltimo tercio del siglo XIX. Nuevos sonidos empezaron a surgir por todo el valle, y el m\u00e1s caracter\u00edstico ser\u00eda conocido como el \u201cturullo\u201d, que levantaba su voz potente en la ma\u00f1ana joven, en la hora meridiana, al final de la jornada en los pozos, lavaderos y otras instalaciones. Sin ser estridente, estos turullos incluso se o\u00edan en la misma Hueria.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso serian durante la guerra civil, los que daban las primeras alarmas cuando en el horizonte aparec\u00edan los aviones del ej\u00e9rcito de Franco, en su paso generalmente para bombardear los puestos republicanos de Oviedo y Gij\u00f3n. La gente se refugiaba en los sitios adecuados y all\u00ed esperaban el toque que indicase que todo hab\u00eda pasado.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el final de la guerra, el \u00fanico sonido fueron los turullos de los pozos del valle y el ferrocarril.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante muchos a\u00f1os, este fue el sonido de Tur\u00f3n, que solamente era interrumpido por los ensordecedores cohetes de los festejos, que apagaban por un momento el estruendo de los \u201cturullos\u201d y el ruido de los martillazos y el incesante pitar de las locomotoras, que eran sustituidos por las agradables notas de las bandas de m\u00fasica. Desde la cima de las monta\u00f1as m\u00e1s apartadas y los m\u00e1s lejanos pueblos, se formaba una interminable hilera de romeros que acud\u00edan presurosos a presenciar los festejos, muy sugestivos.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya no suena el \u201cturullu\u201d anunciando a los mineros la hora del trabajo, y de su pensi\u00f3n. Con el \u201cturullu\u201d comenzaban otros sonidos, como era el continuo pitar de las locomotoras, el movimiento de los planos y <img src=\"https://www.elvalledeturon.net/historia/autores/jose-antonio-vega-alvarez/el-turullu/el-38.jpg/image_preview\" title=\"El 38\" height=\"437\" width=\"450\" alt=\"\" class=\"image-left\" />las calderas cuando sus motores desvaporaban, porque les fallaba la combusti\u00f3n. El \u201cjalear\u201d de los machos, con sus cascabeles, dejo de o\u00edrse en los pisos altos, galer\u00edas, y bocaminas.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo el sonido del \u201cturullu\u201d todo era movimiento, alegr\u00eda, esplendor. Con su silencio termin\u00f3 el martilleo de las fraguas, y todo aquel hormiguero de gentes del exterior. Estos eran la voz de los guardianes de muchas ilusiones.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro de los sonidos perdidos en Tur\u00f3n fueron los sonidos ferroviarios, entre los cuales tal vez el m\u00e1s significativo era el del silbato de las locomotoras de vapor. Ning\u00fan otro ha identificado mejor a aquellos trenes mineros. Antes de la desaparici\u00f3n de la minera en la zona aquel silbato hab\u00eda perdido su majestuosidad cuando las viejas locomotoras de vapor fueron sustituidas por las diesel, las nuevas normas hab\u00edan eliminado casi por completo ese sonido.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos pitidos no eran porque s\u00ed; pues cada silbido obedec\u00eda a una disposici\u00f3n reglamentaria. Hab\u00eda que pitar en los trabajos de enganchar y desenganchar los vagones durante las maniobras; en la salida de los m\u00e1quinas y convoyes en plena v\u00eda.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Este reglamento detallaba cuando era necesario usar el silbato al acercarse, a las estaciones de empalme, al llegar a las agujas, en las estaciones, en las curvas, en los pasos a nivel,&nbsp; al llegar a un t\u00fanel y en todos los puntos donde hubiera se\u00f1ales fijas que as\u00ed lo indicaban. El silbido, seg\u00fan sus pautas y n\u00famero de pitidos, se transmit\u00edan una serie de se\u00f1ales al personal del tren, al de maniobras y al de las<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/historia/autores/jose-antonio-vega-alvarez/el-turullu/union-pacifico.jpg/image_preview\" title=\"Uni\u00f3n Pac\u00edfico\" height=\"401\" width=\"280\" alt=\"\" class=\"image-right\" /> estaciones. Era, en suma, un instrumento indispensable para la circulaci\u00f3n.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los antiguos ferrocarriles con sus locomotoras de vapor eran para Tur\u00f3n una fiesta de color, sonido e\u2026 intensa humareda.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque ya a comienzos del siglo XX se comenz\u00f3 a sustituir el vapor por la tracci\u00f3n diesel y el\u00e9ctrica, algunas zonas del pa\u00eds ricas en recursos naturales como el carb\u00f3n continuaron utilizando de forma importante la tracci\u00f3n a vapor hasta bien avanzada la d\u00e9cada de los a\u00f1os sesenta</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEnterradme cerca de la v\u00eda para o\u00edr el pitido de los trenes. Es el sonido m\u00e1s hermoso\u201d, estas ser\u00edan las \u00faltimas palabras del maquinista de uno de los trenes de la pel\u00edcula \u201cUni\u00f3n Pac\u00edfico\u201d, antes de morir aplastado por su locomotora, volcada en un accidente. Hoy, ni siquiera, nuestros muertos pueden sentir sus sonidos y los que hoy estamos cada d\u00eda que pasa escuchamos los \u201csonidos del silencio\u201d</p>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<p><strong>&nbsp;<span style=\"font-size:18px;\"><span style=\"color:#808080;\">\u00a9 Jos\u00e9 Antonio Vega \u00c1lvarez para www.elvalledeturon.net, julio de 2018</span></span></strong></p>\r\n", "author_name": "", "version": "1.0", "author_url": "https://www.elvalledeturon.net/author/jorgevarela", "provider_name": "El valle de Turon", "type": "rich"}