{"provider_url": "https://www.elvalledeturon.net", "title": "La flor de la esperanza", "html": "<h5 style=\"text-align: right; \">&nbsp; \u201cDe flores y esmeraldas,<br />\r\nen las frescas ma\u00f1anas escogidas,<br />\r\nharemos las guirnaldas\u2026\u201d</h5>\r\n\r\n<div style=\"text-align: right; \">&nbsp;</div>\r\n\r\n<address style=\"text-align: right; \">San Juan de la Cruz</address>\r\n\r\n<div style=\"text-align: justify; \">&nbsp;</div>\r\n\r\n<h2>La flor de la esperanza</h2>\r\n\r\n<div style=\"text-align: justify; \"><br />\r\n<br />\r\nLa ma\u00f1ana era m\u00e1s bien fr\u00eda, de invierno. Se aproximaba el mediod\u00eda y la niebla espesa y gris formaba una nube de humedad cerca del r\u00edo. All\u00ed, justo al lado, la estaci\u00f3n de trenes a la que me dirig\u00eda, ofrec\u00eda un aspecto triste y bastante desangelado. Al entrar en el and\u00e9n, sobre aquel fondo desva\u00eddo, llam\u00f3 mi atenci\u00f3n el colorido de unas flores, parec\u00edan, a<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/artesania-de-turon/flor-ovalada-001.jpg/image_preview\" title=\"Flor ovalada-001.jpg\" height=\"400\" width=\"300\" alt=\"Flor ovalada-001.jpg\" class=\"image-right\" />&nbsp;primera vista, camelias de color rojo, blanco, amarillo, granate... Pero no se trataba de unas flores normales, no, eran unas camelias especiales. No crec\u00edan en macetas ni en ninguna estrecha franja de jard\u00edn. Aquellas flores, \u00a1oh, sorpresa!, brotaban del regazo de una joven sentada en un banco de la estaci\u00f3n de Mieres y que esperaba, como yo, el tren que habr\u00eda de llevarnos a la capital.<br />\r\n<br />\r\nDiscretamente me sent\u00e9 a su lado y observ\u00e9 a la ensimismada joven que se dedicaba a una tarea floral que consist\u00eda en recortar telas de variadas texturas, fieltros y terciopelos en forma de p\u00e9talos de camelias o de rosas. Despu\u00e9s, con todo cuidado, iba colocando p\u00e9talo sobre p\u00e9talo, los un\u00eda, puntada tras puntada, hasta formar una flor. Y en aquel improvisado bastidor parec\u00eda ir bordando en colores la niebla gris de la ma\u00f1ana, poniendo una nota de alegr\u00eda en el triste and\u00e9n de la peque\u00f1a estaci\u00f3n de ferrocarril.<br />\r\n<br />\r\nLa joven, concentrada en su trabajo, abstra\u00edda, parec\u00eda estar tejiendo sue\u00f1os con sus manos diligentes. Aguardaba la llegada de un tren, pero, tal vez, en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de su coraz\u00f3n lo que de verdad esperaba era ese encuentro con el que sue\u00f1an todas las fieles Pen\u00e9lopes del mundo. Finalmente, despu\u00e9s de unir los p\u00e9talos de cada flor, remataba la \u00faltima capa con una perla plateada y brillante y como por arte de magia, las flamantes camelias sal\u00edan volando como palomas escapadas de la chistera de un mago.<br />\r\n<br />\r\nAquel revoloteo floral parec\u00eda el milagro de Santa Casilda, la hermosa princesa mora perseguida por socorrer a los cristianos cautivos y que para no ser descubierta, los panes que llevaba escondidos en su vestido, se transforman milagrosamente en flores.<br />\r\n<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/artesania-de-turon/flor-por-seis-001.jpg/image_preview\" title=\"Flor por seis-001.jpg\" height=\"400\" width=\"297\" alt=\"Flor por seis-001.jpg\" class=\"image-left\" /><br />\r\n-Son muy bonitas estas camelias \u00bfY qu\u00e9 haces con ellas? Me atrev\u00ed a preguntarle t\u00edmidamente.<br />\r\n<br />\r\n-Son prendedores, broches que vendo para ayudarme en mis estudios. Contest\u00f3, levantando resueltamente la vista de su labor.<br />\r\n<br />\r\nY pude ver en su mirada un brillo de secreta ilusi\u00f3n, como aquel que se sabe en posesi\u00f3n de un proyecto, de una verdad que habr\u00e1 de conducirle rectamente hacia un destino trazado por \u00e9l mismo. Ella daba la impresi\u00f3n de conocer muy bien cu\u00e1l deber\u00eda ser el sentido de su vida y el valor que en ella ten\u00eda el tiempo. Esperar no significar\u00eda un vac\u00edo, un tiempo sin sentido entre un antes y un despu\u00e9s. Esperar no ser\u00e1 un tiempo muerto entre un acontecer pasado y el futuro acontecer. La espera tiene entidad en s\u00ed misma, posee una realidad y un absoluto presente. Mientras esperamos, vivimos. Tal vez la vida no sea m\u00e1s que eso\u2026una larga espera.<br />\r\n<br />\r\nAs\u00ed parec\u00eda explicarse la joven de las flores.<br />\r\n<br />\r\nElla, sentada en aquel banco de la estaci\u00f3n, con sus manos diligentes y actitud emprendedora, daba una sencilla lecci\u00f3n de vida: las cosas importantes empiezan siendo as\u00ed, cercanas y peque\u00f1as. Estos prendedores confeccionados con todo cuidado ser\u00e1n como el ensayo para mayores empresas.<br />\r\n<br />\r\nAhora que ha pasado un tiempo, pienso \u00bfA d\u00f3nde habr\u00e1n ido a parar aquellas flores? \u00bfPor d\u00f3nde andar\u00e1n esas camelias queriendo florecer de nuevo?<br />\r\n<br />\r\nMientras la joven segu\u00eda absorta en su trabajo, me atrev\u00ed a preguntarle de nuevo, ya con bastante curiosidad y con total<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/artesania-de-turon/flor-sobre-punto.jpg/image_preview\" title=\"Flor sobre punto.jpg\" height=\"361\" width=\"400\" alt=\"Flor sobre punto.jpg\" class=\"image-right\" /> delicadeza:<br />\r\n<br />\r\n-\u00bfDe d\u00f3nde eres?<br />\r\n<br />\r\nY con gesto decidido y mirada alegre, levantando la cabeza y los ojos de su labor, con voz contundente y casi deletreando respondi\u00f3:<br />\r\n<br />\r\n- Soy de Tur\u00f3n.<br />\r\n<br />\r\nQued\u00e9 sorprendida, precisamente yo ven\u00eda del valle turon\u00e9s. Comprend\u00ed lo orgullosa que debi\u00f3 sentirse al contestar tan rotundamente ese: \u201cSoy de Tur\u00f3n\u201d. Re\u00edmos con cierta complicidad. Hablaba ya abiertamente\u2026 mientras tanto, sus hacendosas manos segu\u00edan cosiendo los p\u00e9talos, pegando perlas\u2026<br />\r\n<br />\r\nAquellas flores, tan vivas, las ofrec\u00eda ya abiertas a la vida, como ella misma, abiertas a la ilusi\u00f3n. Y para m\u00ed ya era la bella princesa mora del milagro, la que hac\u00eda brotar flores milagrosas de su vestido: camelias, rosas o tr\u00e9boles\u2026 pon\u00edan un fondo de c\u00e1lida luz en la fr\u00eda estaci\u00f3n de trenes y en mi coraz\u00f3n se iban mezclando los vivos colores de aquellas flores con otros m\u00e1s grises de mis recuerdos. Unos recuerdos te\u00f1idos por la nostalgia. La nostalgia de otra turonesa que, ya hace tiempo, emprendi\u00f3 su viaje.<br />\r\n<br />\r\nS\u00f3lo quer\u00eda, joven de Tur\u00f3n, darte las gracias por tu entusiasta lecci\u00f3n, porque tu \u00e1nimo nos infunde esperanza en estos tiempos de tanto desaliento.<br />\r\n<br />\r\nDesde entonces, de aquella escena de la estaci\u00f3n llevo el recuerdo y tu camelia prendidos en mi solapa.<br />\r\n<br />\r\nGracias y un abrazo<br />\r\n<br />\r\n&nbsp;</div>\r\n\r\n<h5>Evelia</h5>\r\n\r\n<div style=\"text-align: justify; \"><br />\r\nOviedo, marzo de 2012</div>\r\n\r\n<div style=\"text-align: justify; \">&nbsp;</div>\r\n", "author_name": "", "version": "1.0", "author_url": "https://www.elvalledeturon.net/author/jorgevarela", "provider_name": "El valle de Turon", "type": "rich"}