{"provider_url": "https://www.elvalledeturon.net", "title": "Cuestaniana", "html": "<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"color:#000000;\">LA CUESTANIANA</span></span></h2>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Subo La Cuestaniana. Mejor dir\u00e9\u2026 Imagino que subo La Cuestaniana.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">No dejo que la realidad estropee mis sue\u00f1os.<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/la-cuesta-aniana/la-veguina-silueta.jpg/image_preview\" title=\"La Veguina silueta\" height=\"406\" width=\"500\" alt=\"\" class=\"image-right\" /></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la niebla blanquecina de la ma\u00f1ana difumino el contorno de unas casas en la orilla de la carretera y cuelgo en el aire un puente que ya no existe. Rodando por la pendiente escucho los ecos de lo que en otro tiempo fueron voces. &nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Voces como las nuestras.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo acababa de cumplir cinco a\u00f1os y mi hermana, siete. Por ser la mayor, sobre ella ca\u00eda la responsabilidad de cuidarme cuando \u00edbamos solas a la calle.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;\u00a1No &nbsp;sueltes a tu hermana de la mano! \u00a1Ay, pobre de ti si le pasa algo a Velitina!</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Era la repetida advertencia de nuestra madre cuando sal\u00edamos de casa. Ella siempre ve\u00eda peligros a nuestro alrededor: trenes cargados de carb\u00f3n cruzando la calle, cables, la escombrera, el r\u00edo tan negro bajo la galer\u00eda, el humo, la carbonilla que empa\u00f1aba los cristales de las ventanas, la sirena de la mina marcando horarios y tragedias. Pero nosotras hab\u00edamos nacido en medio de aquella vor\u00e1gine minera, no conoc\u00edamos otro lugar, era por tanto, el &nbsp;medio natural en que transcurr\u00eda nuestra&nbsp; infancia. Por el contrario, para nuestra madre no era lo mismo. Ella hab\u00eda llegado al valle minero desde la tierra limpia y pobre de Castilla. Vivir entre el carb\u00f3n ten\u00eda un precio. Y ella lo pagaba con miedos. Con la nostalgia del cielo azul y rosa del atardecer en la era con olor a trigo o con el recuerdo del agua plateada y transparente de las fuentes. &nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero nosotras \u00e9ramos ni\u00f1as felices. Felices como son todos los ni\u00f1os. Solo que cuando vas creciendo, descubres que hay otras formas de felicidad.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/la-cuesta-aniana/maria-pascual-1.jpg/image_preview\" title=\"Maria Pascual 1\" height=\"398\" width=\"500\" alt=\"\" class=\"image-left\" />La casa era el lugar controlado y seguro. De la cocina hac\u00edamos nuestro para\u00edso. Andaban las hadas mezcladas con el pan y las naranjas calentando en la caldera. Sobre la mesa, montones de cacahuetes que ganaba nuestro padre en la bolera. Cerca de la ventana, Mar\u00eda Pascual nos introduc\u00eda en lujosos palacios de princesas rubias con vestidos largos. Y cuando oscurec\u00eda, alrededor del fog\u00f3n al rojo vivo, nuestra madre nos llevaba al bosque tenebroso donde hab\u00edan abandonado a Genoveva de Brabante. Cuando cerraba el libro, yo segu\u00eda mirando aquellas tapas gastadas de color rojo oscuro que guardaban misteriosamente la vida de aquella mujer. Viv\u00eda deslumbrada por la magia de la lectura. Mi padre dec\u00eda que yo hab\u00eda aprendido a leer sola.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada d\u00eda asist\u00edamos al colegio de las monjas. De la mano, corriendo Veguina arriba, con las &nbsp;capas voladoras y los cuellecitos blancos. Algunas veces jug\u00e1bamos en la calle, pero justo debajo de la ventana desde donde nuestra madre vigilaba. Y siempre est\u00e1bamos disponibles para hacer los recados. Los ni\u00f1os recaderos \u00e9ramos un alivio para las madres trabajadoras.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel d\u00eda deber\u00edamos recoger en una tienda del centro del pueblo, la figurilla de una virgen de escayola que daban con los puntos acumulados por las compras. Llev\u00e1bamos la alegr\u00eda en los pies, felices como ni\u00f1os con zapatos nuevos. \u00a1Estren\u00e1bamos zapatillas! Y no nos cans\u00e1bamos de mirar aquellos cuadros rojos y azules con el bot\u00f3n blanco de n\u00e1car a un lado.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Ay, pobres de vosotras si manch\u00e1is las zapatillas!<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/la-cuesta-aniana/la-veguina-casa-de-todos-1.jpg/image_preview\" title=\"La Veguina Casa de Todos 1\" height=\"336\" width=\"500\" alt=\"\" class=\"image-right\" /></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el aviso no enturbiaba para nada nuestro contento. Corr\u00edamos por la \u00fanica calle larga y estrecha del pueblo por donde hab\u00edan ido surgiendo comercios, bares, el cine, un banco\u2026 Una calle viva y animada, aunque para nosotras solo contase la alegr\u00eda de nuestros pies.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">-Hoy, superpongo las im\u00e1genes que, a c\u00e1mara lenta y en blanco y negro, brotan del recuerdo y se extienden sobre el castillete que asoma por encima de los tejados. Unos mineros, con el carb\u00f3n pegado al cuerpo, pasan con las cestas vac\u00edas de la comida por entre las sillas de la terraza de un bar, no se detienen ni se apartan de los coches que circulan. Unas mujeres vienen del economato con grandes cestas de pan a la cabeza. Y los ni\u00f1os, como rel\u00e1mpagos de luz, en un alboroto de juegos y risas, crean la banda sonora de mi memoria-</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En ella, en esa memoria que se aleja, andamos todav\u00eda mi hermana y yo.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, all\u00ed est\u00e1bamos las dos con las zapatillas m\u00e1gicas. Nuestros sue\u00f1os, en aquel tiempo, cab\u00edan en unas breves zapatillas nuevas a cuadros de colores.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a correr, a correr sin parar \u00bfPor qu\u00e9 corr\u00edamos tanto los ni\u00f1os? \u00bfHu\u00edamos de miedos reales o de fantasmas imaginarios? \u00bfEra, acaso, el <img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/la-cuesta-aniana/tren-entre-banciella-y-cuesta-aniana-1.jpg/image_preview\" title=\"Tren entre Banciella y Cuesta Aniana 1\" height=\"375\" width=\"500\" alt=\"\" class=\"image-left\" />deseo de llegar pronto a la merienda del pan con az\u00facar? O&nbsp; simplemente &nbsp;nos atraer\u00eda el juego de a ver qui\u00e9n llega el primero y arrebatados por nuestros particulares <em>carros de</em> <em>fuego, </em>so\u00f1ar\u00edamos con la victoria.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya con la virgen en nuestro poder, Cuesta Aniana abajo, en desenfrenada carrera hacia casa, vinimos a coincidir con un tren que transportaba el carb\u00f3n del Pozo San Jos\u00e9 a los lavaderos de La Cuadriella.&nbsp; Pasaba en aquel momento por el puente que cruzaba la calle sobre nuestras cabezas. El estruendo de las ruedas y ra\u00edles, los pitidos de la m\u00e1quina, la ca\u00edda de algunas piedras nos asust\u00f3 sobre manera. Aquellos vagones pod\u00edan caer sobre nosotras y matarnos all\u00ed mismo. Hab\u00edamos o\u00eddo contar de muchos descarrilamientos y de muertos.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aceleramos y ya vol\u00e1bamos como pajarillos asustados. Aquel feroz drag\u00f3n ven\u00eda a por nosotras. Sentimos la tentaci\u00f3n de mirar hacia atr\u00e1s para ver si nos alcanzaba. Correr y mirar hacia atr\u00e1s \u00a1Nunca debimos hacerlo! La mujer de Lot se convirti\u00f3 en una estatua de sal. Nosotras, en un revoltijo de polvo y tierra. Un traspi\u00e9 nos lanz\u00f3 contra el suelo. Arrastramos un buen trecho, entre la gravilla suelta, el vestidito corto, las rodillas, los brazos, las zapatillas nuevas\u2026Y mi hermana en medio de aquel desastre, en ning\u00fan momento solt\u00f3 la estatuilla. Seguro que no apartaba de su mente la consabida advertencia:</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Ay, pobres de vosotras si le pasa algo a la Virgen!</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ni un \u00a1ay! sali\u00f3 de nuestra boca. No apart\u00e1bamos los ojos del papel <img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/la-cuesta-aniana/puente-cuesta-aniana1.jpg/image_preview\" title=\"Puente Cuesta Aniana1\" height=\"371\" width=\"500\" alt=\"\" class=\"image-right\" />marr\u00f3n. All\u00ed pod\u00eda estar la imagen rota en mil pedazos. Yo tem\u00eda lo peor y ya me ve\u00eda en el cuarto oscuro &nbsp;sin mis cuentos de hadas. A mi hermana ese castigo no le importaba tanto. Ella lo que sent\u00eda de verdad era haber fallado a nuestra madre y no haber cumplido bien el encargo. Se limpi\u00f3 unas l\u00e1grimas antes de empezar a desenvolver la imagen. Yo cerraba los ojos. No quer\u00eda ver la Virgen sin cabeza, sin manos o sin corona. Seguro que tendr\u00edamos que pedir ayuda a &nbsp;nuestro padre.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;Al quitar la \u00faltima capa de papel \u00a1oh, milagro! No lo pod\u00edamos creer. Abrimos los ojos como platos y de nuestra boca sali\u00f3 un \u00a1aaah! profundo al ver ante nosotras a una Virgen de F\u00e1tima intacta, sin un solo rasgu\u00f1o, con el velo blanco, el vestido azul celeste y en la cabeza la preciosa corona dorada. \u00a1A lo mejor era de oro! La acariciamos con cuidado por miedo a que se deshiciera, pero no fue as\u00ed. Por el contrario, la Virgen, compasiva, nos sonre\u00eda desde sus p\u00e1lidos labios de escayola.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Todav\u00eda con el susto en el cuerpo, pero con la estatuilla a buen recaudo, ya nos empezamos a fijar en las zapatillas reci\u00e9n estrenadas. Rotas, con tierra, sin botones blancos, empapadas por los hilillos de sangre que bajaban de las rodillas, definitivamente, hab\u00edan perdido su magia en la carretera. Y esto nos entristeci\u00f3.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/la-cuesta-aniana/cuesta-aniana-sin-puente1.jpg/image_preview\" title=\"Cuesta Aniana sin puente1\" height=\"356\" width=\"500\" alt=\"\" class=\"image-left\" />Volv\u00edamos malheridas como nos contaban en el colegio que le ocurr\u00eda al Caballero de la Triste Figura, que cada d\u00eda sal\u00eda de casa con las ilusiones a flor de piel y volv\u00eda a maltrecho despu\u00e9s de luchar contra gigantes y dragones, como nosotras.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Acabamos, sin contemplaciones, en el balde de agua calentada en la chapa de la cocina. All\u00ed de cabeza nos meti\u00f3 nuestra madre con un buen enjabonado de caras, brazos, piernas, y especialmente limpi\u00f3 las rodillas. Y con su particular b\u00e1lsamo de Fierabr\u00e1s, que no era otra cosa que el temido alcohol, frot\u00f3 a conciencia sobre la carne viva. Entonces ya solo fue <em>el llanto y &nbsp;el crujir de</em> <em>dientes.</em> Los gritos se oyeron m\u00e1s all\u00e1 del Picu Polio.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminaba as\u00ed nuestra aventura como hero\u00ednas de cuento fant\u00e1stico. Qued\u00e1bamos, de esta manera, reducidas a la simple condici\u00f3n de humildes pastorcillas. Pero, a\u00fan conservamos como recuerdo, unos preciados trofeos por nuestra piel - las visibles cicatrices, tambi\u00e9n las invisibles- que, como la varita m\u00e1gica de nuestras hadas familiares, nos ayudan a ganar d\u00eda a d\u00eda la batalla contra los sue\u00f1os imposibles. &nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><img src=\"https://www.elvalledeturon.net/pueblos/flora-del-valle/azafran-silvestre-1/evelia-ovalado.jpg/image_preview\" title=\"EVELIA ovalado\" height=\"198\" width=\"150\" alt=\"\" class=\"image-left\" /></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Evelia G\u00f3mez</strong></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Mayo, 2017</em></p>\r\n", "author_name": "", "version": "1.0", "author_url": "https://www.elvalledeturon.net/author/jorgevarela", "provider_name": "El valle de Turon", "type": "rich"}