{"provider_url": "https://www.elvalledeturon.net", "title": "Volver a Tur\u00f3n", "html": "<h5><em>&nbsp;</em></h5>\r\n\r\n<h5 style=\"text-align: right\"><em>Todo principio<br />\r\nno es m\u00e1s que una continuaci\u00f3n<br />\r\ny el libro de los acontecimientos<br />\r\nse encuentra siempre abierto a la mitad</em>.</h5>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<address style=\"text-align: right\">Wislawa Szymborska</address>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<div style=\"text-align: right\">&nbsp;</div>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<div style=\"text-align: justify\">En verdad, creo que no somos due\u00f1os de nuestro destino. Alguna fuerza extra\u00f1a o misteriosa parece dirigir nuestra vida en muchas ocasiones.<br />\r\n<br />\r\nAs\u00ed yo nunca hubiese llegado a aquel lugar siguiendo mi propia iniciativa. Fue un d\u00eda a<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/regreso/regreso-padrun.jpg/image_large\" title=\"Regreso - padr\u00fan.jpg\" height=\"424\" width=\"550\" alt=\"Regreso - padr\u00fan.jpg\" class=\"image-right\" />&nbsp;mediados de oto\u00f1o. Uno de esos d\u00edas en que el calor y el color todav\u00eda parecen prolongar el verano. A primera hora de la tarde, mi hijo Carlos, aficionado al mundo del autom\u00f3vil, quiso probar su deportivo. Me pidi\u00f3 que ocupara el lugar del copiloto para acompa\u00f1arle. S\u00f3lo se trataba de conducir unos kil\u00f3metros sin otro prop\u00f3sito. Tomamos la salida Sur de la capital por la A-66. Igualmente pod\u00edamos habernos dirigido hacia el Norte o seguir cualquier otro rumbo. Nada hab\u00eda predeterminado. El autom\u00f3vil, cual moderno Rocinante sobre ruedas por encrucijadas de caminos, decidi\u00f3 nuestra aventura.&nbsp;Iniciamos la marcha a una velocidad regular en el sentido obligatorio sin posibilidad de dar la vuelta hasta no encontrar una salida que permitiese el cambio de direcci\u00f3n.<br />\r\n<br />\r\nLa encontramos a unos veinte kil\u00f3metros. Varios indicadores se\u00f1alaban los pueblos a donde conduc\u00edan las carreteras comarcales. De entre todos ellos uno capt\u00f3 de inmediato nuestra atenci\u00f3n. Los dos fijamos a la vez nuestros ojos en un nombre: <em><strong>Tur\u00f3n.</strong></em><br />\r\n<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/regreso/regreso-iglesia-figaredo.jpg/image_large\" title=\"Regreso - iglesia Figaredo.jpg\" height=\"401\" width=\"500\" alt=\"Regreso - iglesia Figaredo.jpg\" class=\"image-left\" /><br />\r\nCon un movimiento autom\u00e1tico el volante gir\u00f3 tomando esa direcci\u00f3n. No dijimos nada. Rodamos en silencio dej\u00e1ndonos llevar por una fuerza extra\u00f1a que nos empujaba hacia ese destino.<br />\r\n<br />\r\nNo es que desconociese la existencia de ese lugar. Claro que s\u00ed sab\u00eda de \u00e9l. All\u00ed hab\u00eda nacido y en \u00e9l pas\u00e9 los cinco primeros a\u00f1os de mi vida, pero desde entonces \u2013y de esto ya hace bastantes a\u00f1os- no hab\u00eda vuelto. Por lo menos no recordaba m\u00e1s que ese tiempo tan corto de mis primeros a\u00f1os en Tur\u00f3n. Es posible que alguna vez pasase por el pueblo, pero mis recuerdos no se centran m\u00e1s que en ese tiempo en que viv\u00ed en La Veguina, donde nac\u00ed. Marchar de Tur\u00f3n y no dejar lazos familiares por el Valle - las ra\u00edces de mis padres estaban por tierras castellanas- explican el que no volviese por estos lugares. Aquel breve cap\u00edtulo de mi vida a edad tan temprana parec\u00eda cerrado o m\u00e1s bien aletargado, perdido entre las brumas del tiempo.<br />\r\n<br />\r\nSeguimos por la carretera sin cruzar entre nosotros una palabra y, moderada la velocidad, nos fuimos adentrando por el enigm\u00e1tico Valle de Tur\u00f3n.&nbsp;Al comienzo y a la izquierda, como saliendo al encuentro, reconoc\u00ed la Iglesia de Figaredo. Ella fue la encargada de poner en marcha mi reloj biol\u00f3gico. Echaba a andar este reloj hacia atr\u00e1s marcando un tiempo que yo cre\u00eda olvidado, pero no, permanec\u00eda intacto y ahora lo retomaba en este regreso a los escenarios de mi infancia y tambi\u00e9n present\u00eda que retomar ese tiempo ser\u00eda tambi\u00e9n emprender un viaje interior al centro de m\u00ed misma.<br />\r\n<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/regreso/regreso-pozu-figaredo.jpg/image_large\" title=\"Regreso - pozu Figaredo.jpg\" height=\"249\" width=\"550\" alt=\"Regreso - pozu Figaredo.jpg\" class=\"image-right\" /><br />\r\nAhora, activado el reloj, liberados los recuerdos, emprenden su libre ascensi\u00f3n por el Valle. Brotan espont\u00e1neamente ante la sola contemplaci\u00f3n de aquel paisaje que discurre a uno y otro lado de la carretera. No necesitaba ning\u00fan esfuerzo para traer a mi mente o a mi imaginaci\u00f3n una parte de la vida transcurrida por aquellos escenarios. La memoria se llenaba de im\u00e1genes y el alma de sentimientos. Era como la vuelta a una casa familiar que pacientemente esperaba con las puestas abiertas.<br />\r\n<br />\r\nA la derecha, un castillete se alza mudo y orgulloso. Perdura como monumento a la memoria de tantos mineros que fueron dejando su salud y su vida por los pozos del Valle. Un olvidado olor a carb\u00f3n aviv\u00f3 mis sentidos: el sonido de una m\u00e1quina humeante arrastrando unos vagones de madera ( los coches) llenos de hombres y mujeres en una fren\u00e9tica actividad de trabajo y supervivencia. Este tren iba hasta La Cuadriella. Entraba en un escenario muy conocido. Como una pel\u00edcula en blanco y negro aparecieron los humos, los silbidos de las <img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/regreso/regreso-charcos.jpg/image_large\" title=\"Regreso - charcos.jpg\" height=\"421\" width=\"500\" alt=\"Regreso - charcos.jpg\" class=\"image-left\" />m\u00e1quinas, las sirenas marcando horarios, el tr\u00e1fago de vagones cargados de carb\u00f3n por v\u00edas trazadas entre montones de escombros, hierros y maderas. Y en un primer plano, una ni\u00f1a muy peque\u00f1a con una cesta de comida. Una Caperucita Negra, ajena a los peligros, camina feliz y confiada hacia los Lavaderos. A\u00fan asoman entre las hierbas unos pelda\u00f1os de hierro que guardan entre la suciedad y el polvo, el recuerdo de las huellas de unas leves pisadas mezcladas con las de tantos trabajadores que diariamente sub\u00edan y bajaban por ellas cargados de carb\u00f3n y de sue\u00f1os. Unos charcos de agua negra brotan todav\u00eda de la tierra entre el barro y las piedras, restos de escombreras, nunca enterradas del todo,, como si tampoco quisieran pasar al olvido.<br />\r\n<br />\r\nAscendemos por La Cuesta Aniana. Su pendiente con el tiempo se ha suavizado. Antes parec\u00eda mayor su desnivel \u00bfO es que \u00e9ramos nosotros m\u00e1s peque\u00f1os? Bajar corriendo por la cuesta era uno de los juegos favoritos. Vol\u00e1bamos calle abajo apenas sin esfuerzo, dej\u00e1ndonos llevar por la velocidad, esquivando a las mujeres que sub\u00edan del Economato con cestas en la cabeza y a los mineros que sal\u00edan del trabajo en La Cuadriella.<br />\r\n<br />\r\nLlegamos al comienzo de La Veguina. Final de esta primera etapa por Tur\u00f3n. Una carretera<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/regreso/regreso-la-veguina2.jpg/image_large\" title=\"Regreso - La Veguina2.jpg\" height=\"510\" width=\"500\" alt=\"Regreso - La Veguina2.jpg\" class=\"image-right\" /> estrecha y larga, fiel a la forma del valle. Hileras de casas a uno y otro de la calle conservan la estructura fundamental en sus edificaciones. Fue el centro urbano en otro tiempo y ese t\u00edtulo todav\u00eda lo conserva. Reconoc\u00ed de inmediato la casa donde nac\u00ed, aunque con otra fachada. La imaginaci\u00f3n puso ante mis ojos la ventana de un primer piso muy bajo, casi al ras de la calle Desde aquella humilde atalaya la mirada infantil contemplar\u00eda lo que para ella era todo el universo. Dentro de la casa el recuerdo se aviva con la llama del carb\u00f3n que arde en la cocina mientras unas naranjas brotan del agua de la caldera.<br />\r\n<br />\r\nY llegado este punto, comprend\u00ed que ya no estaba recordando aquel tiempo de mi vida en Tur\u00f3n. No. Estaba viviendo ese tiempo de mi ni\u00f1ez turonesa. No sent\u00eda nostalgia. Ni pena. Simplemente me dejaba llevar. Viv\u00eda lo que la contemplaci\u00f3n de aquellos escenarios me brindaba. Y como si de una m\u00e1quina del tiempo se tratase, el pasado se hac\u00eda presente y parec\u00eda flotar en una vaga sensaci\u00f3n de eternidad.<br />\r\n<br />\r\nAll\u00ed estaba en medio del pueblo minero: una ni\u00f1a de carb\u00f3n. De la misma manera que hay ni\u00f1os de campo o ni\u00f1os de ciudad. Yo era del n\u00facleo duro de la miner\u00eda. No recuerdo ni jardines, ni prados, ni arboledas en donde jugar. Si los hab\u00eda estaban valle arriba, lejos de mi alcance.<br />\r\n<br />\r\nSin duda habr\u00e1n quedado huellas imborrables de este primer contacto con el entorno de mi <img src=\"https://www.elvalledeturon.net/ocio/palabrando/regreso/regreso-nina-minera.jpg/image_large\" title=\"Regreso - ni\u00f1a minera.jpg\" height=\"356\" width=\"500\" alt=\"Regreso - ni\u00f1a minera.jpg\" class=\"image-left\" />lugar de nacimiento. Podr\u00eda ir buscando, a manera de psicoan\u00e1lisis, las respuestas a tantas preguntas que me fui formulando a lo largo de los a\u00f1os. Puede que aqu\u00ed encontrara las respuestas acertadas.<br />\r\n<br />\r\nEste primer viaje por el Valle fue s\u00f3lo el comienzo de otros muchos que realizar\u00eda buscando con devoci\u00f3n las ra\u00edces que sostienen mi vida.<br />\r\n<br />\r\nOlvidada ya de la primera intenci\u00f3n de rodar sin m\u00e1s unos kil\u00f3metros en el deportivo de mi hijo, continu\u00e9 con mis reflexiones y las nuevas emociones, mientras volv\u00edamos a la capital por la A-66.<br />\r\n<br />\r\nComprend\u00ed que estamos ligados, mucho m\u00e1s de lo que creemos, al lugar donde empez\u00f3 nuestra vida y que m\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde acabaremos regresando. Sin ese regreso a los primeros a\u00f1os es posible que nuestra existencia pierda un referente importante y la circunferencia de nuestra vida no quedar\u00e1 perfecta, porque como dice Henry Roth :<strong><em> \u201cLa infancia no es parte de la vida, sino toda la vida\u201d</em></strong><br />\r\n&nbsp;</div>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<div style=\"text-align: justify\"><em><strong>\u00a9 Evelia G\u00f3mez, octubre de 2012</strong></em></div>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n", "author_name": "", "version": "1.0", "author_url": "https://www.elvalledeturon.net/author/jorgevarela", "provider_name": "El valle de Turon", "type": "rich"}