{"provider_url": "https://www.elvalledeturon.net", "title": "Violetas turonesas", "html": "<h2 style=\"color:#888;\"><strong><span style=\"font-size:28px;\"><span style=\"color:#800080;\">\u00a1Son violetas! \u00a1Cuidado!&nbsp; \u00a1No las pises!</span></span></strong></h2>\r\n\r\n<p>&nbsp;</p>\r\n\r\n<p>Detuve mi pie entre la hierba ante la vehemente exclamaci\u00f3n de mi amiga Marisa. No hab\u00eda reparado en<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/pueblos/flora-del-valle/violetas-turonesas/violetas-suelo.jpg/image_preview\" title=\"Violetas suelo\" height=\"366\" width=\"480\" alt=\"\" class=\"image-right\" />unas florecillas que apenas se ve\u00edan, tan t\u00edmidas eran&nbsp; y tan poca cosa. Peque\u00f1itas, de color azulado, discretas. Me acerqu\u00e9, aisl\u00e9 con delicadeza la planta de entre aquella mara\u00f1a vegetal y separ\u00e9 los fr\u00e1giles p\u00e9talos enredados.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Violetas! No sab\u00eda que esas florecillas eran &nbsp;las violetas. Conoc\u00eda las cultivadas en jardines e invernaderos, las del <em>\u201cRamito\u2026en cada nueve de noviembre\u201d </em>de Cecilia o las de <em>\u201cLa violetera que en Madrid aparece por primavera\u201d</em>. Pero las que crec\u00edan libremente en su estado natural &nbsp;no las hab\u00eda identificado.&nbsp; Tampoco s\u00e9 el nombre de tantas otras que adornan el paisaje por prados, bosques o las orillas de los caminos. Y es que suelen pasarnos m\u00e1s desapercibidas por su peque\u00f1o tama\u00f1o o por crecer entre matorrales o porque nos fijamos m\u00e1s en los \u00e1rboles y el paisaje en general. Poner atenci\u00f3n a su existencia es todo un descubrimiento al que nos ayudan los estudiosos de la naturaleza, bi\u00f3logos, bot\u00e1nicos, fot\u00f3grafos que se acercan y nos ense\u00f1an su &nbsp;belleza. Tambi\u00e9n poetas, como <em><strong>Wislawa&nbsp; Szymborsca</strong></em>, que habla con flores y plantas, a pesar de su silencio:</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><img src=\"https://www.elvalledeturon.net/pueblos/flora-del-valle/violetas-turonesas/flores-wislawa-szymborsca.jpg/image_preview\" title=\"Flores Wislawa  Szymborsca\" height=\"194\" width=\"600\" alt=\"\" class=\"image-left\" /></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, indagar en el conocimiento de cada flor es un viaje apasionante que siempre se puede emprender navegando por p\u00e1ginas y p\u00e1ginas que nos informan. As\u00ed que nos queda el puro placer de expresar tantas sugerencias y emociones que en nosotros provocan</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el nombre de \u201cvioleta\u201d se conocen numerosas especies, por esta raz\u00f3n, a menudo se confunden y su determinaci\u00f3n no resulta f\u00e1cil. Seguimos, por su gran valor did\u00e1ctico, el estudio y clasificaci\u00f3n de los bot\u00e1nicos <strong><span style=\"color:#A52A2A;\">Emilio Rico y Rosa Mar\u00eda Sim\u00f3</span></strong>, que en su gu\u00eda b\u00e1sica de la flora asturiana, <strong><em><span style=\"color:#DAA520;\">Flores silvestres de Asturias</span></em></strong>, &nbsp;se centran &nbsp;en la denominada:</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><strong>Viola riviniana</strong></span></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color:#800080;\"><em>\u201cViol\u00e1ceas. Violeta</em></span></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color:#0000CD;\">Esta violeta es una planta vivaz, peque\u00f1ita, apenas 10 cm de altura. Tiene una roseta de hojas basales de cuya axila brotan tallos floridos y foliados. Las hojas son de contorno acorazonado y bordes crenados, es decir, con dientes, pecioladas y con un par de est\u00edpulas lanceoladas y fimbriadas.<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/pueblos/flora-del-valle/violetas-turonesas/violetas-habitat.jpg/image_preview\" title=\"Violetas habitat\" height=\"326\" width=\"480\" alt=\"\" class=\"image-right\" /></span></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color:#0000CD;\">Las flores son de color azul viol\u00e1ceo y van dispuestas al t\u00e9rmino de un ped\u00fanculo glabro. Est\u00e1n formadas por cinco s\u00e9palos persistentes y prolongados en ap\u00e9ndices, y otros tantos p\u00e9talos libres que componen una corola irregular, el inferior prolongados hacia atr\u00e1s en un espol\u00f3n de color verdoso o blanquecino, corto, grueso, y acanalado en el \u00e1pice. Es planta de caracteres variables.</span></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color:#0000CD;\">H\u00c1BITAT. Sobre suelos profundos, en pastos, sotobosques, matorrales. Muy frecuente en toda Asturias, desde el nivel del mar hasta la alta monta\u00f1a\u201d.</span></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino <strong><em>\u201cvioleta\u201d</em></strong> procede del diminutivo franc\u00e9s violette &nbsp;(lat\u00edn viola, -flor de color p\u00farpura-m\u00e1s el sufijo -ette). &nbsp;Es el nombre de la flor y tambi\u00e9n el de su color.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no sabemos muy bien por qu\u00e9 raz\u00f3n asociamos sentimientos de cierta tristeza al color, al violeta. &nbsp;Tal vez, en olvidados sustratos de la memoria, subyacen im\u00e1genes, ropajes y vestidos de ceremonias como los de la Semana Santa que impregnan el recuerdo con un aroma de incienso m\u00edstico. &nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Este matiz triste que emana de esta flor y su color ya fue tenido en cuenta en la mitolog\u00eda cl\u00e1sica. Los romanos denominaron a la violetas, <strong><em>\u201cl\u00e1grimas de los dioses\u201d </em></strong>que al caer en la tierra hab\u00edan florecido. Tal como las describi\u00f3<span style=\"color:#A52A2A;\"><strong>&nbsp; </strong></span><strong><em>B\u00e9cquer</em></strong><span style=\"color:#A52A2A;\"><strong> </strong></span>en su Rima XIII,</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><img src=\"https://www.elvalledeturon.net/pueblos/flora-del-valle/violetas-turonesas/violetas-becquer.jpg/image_preview\" title=\"Violetas B\u00e9cquer\" height=\"337\" width=\"600\" alt=\"\" class=\"image-left\" /><span style=\"color:#B22222;\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</em></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el tono azulado de la violeta el que evoca una sensaci\u00f3n de tranquilidad y sosiego, como el atardecer de un pac\u00edfico d\u00eda que invita a la meditaci\u00f3n y que, seg\u00fan los psic\u00f3logos, &nbsp;posee un efecto relajante y tranquilizador. Invita al silencio y a vivir hacia dentro las emociones contenidas. Tambi\u00e9n sugiere misterio y nostalgia como los que emanan de &nbsp;El caf\u00e9 en la noche de Van Gogh o de&nbsp; <em>La hora violeta</em>, novela de la escritora <em><strong>Monserrat Roig</strong></em>, donde ti\u00f1e de p\u00farpura el final de un d\u00eda que acaba, como las vidas que se van consumiendo en el tiempo. Un tiempo y unas vidas que no volver\u00e1n y que dejan en la protagonista un poso de melancol\u00eda.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n de color morado son las ojeras de la amante que agoniza. En un lance cervantino, el autor del libreto de la \u00f3pera de Verdi, La Traviata, cambia el nombre de Margarita,&nbsp; protagonista de La dama de las camelias en la que se inspira, por el de Violetta, que debi\u00f3 de parecerle m\u00e1s significativo para expresar la &nbsp;tragedia de amore e morte que vive la hero\u00edna rom\u00e1ntica. &nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ning\u00fan romanticismo parece animar el uso del &nbsp;nombre de nuestra flor en la &nbsp;expresi\u00f3n \u201cvioletas de marzo\u201d, que fue utilizada en la \u00e9poca del auge del nazismo alem\u00e1n para denominar a los advenedizos que se un\u00edan al partido una vez que \u00e9ste ya hab\u00eda triunfado. El ambiente de terror y miedo - Berl\u00edn Noir- que se viv\u00eda en ese momento hist\u00f3rico, lo describe con total fidelidad, el escritor brit\u00e1nico,<em><strong> Philip Kerr </strong></em>en la novela que titula con esa misma expresi\u00f3n: <em>Violetas de Marzo.</em> (<em>\u201cPor lo que he o\u00eddo es la peor clase de Violeta de Marzo que puede haber, ya se sabe, los que se montan en el tren del partido y viajan en \u00e9l para hacer un beneficio r\u00e1pido\u201d</em> (p\u00e1g. 58)<img src=\"https://www.elvalledeturon.net/pueblos/flora-del-valle/violetas-turonesas/violetas-libros.jpg/image_preview\" title=\"Violetas libros\" height=\"299\" width=\"450\" alt=\"\" class=\"image-right\" /></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro valor ajeno a todo lirismo, es el que carga&nbsp; a la inocente florecilla&nbsp; con la severa iron\u00eda expresada en Los eruditos a la violeta, una obra del siglo XVIII, en la que su autor, <em><strong>Jos\u00e9 Cadalso</strong></em>, critica a todos aquellos que presumen de ilustrados, que aparentan una cultura que no tienen y pretenden saber mucho estudiando poco:<em> \u201cJ\u00f3venes petimetres que poblaban los salones, m\u00e1s atentos a su indumentaria que a sus estudios\u2026Muy emperifollados, apestando a aguas olorosas de lavanda, jazm\u00edn o violetas.\u201d </em>De esta \u00faltima flor, con fino sarcasmo, tom\u00f3 el nombre para el t\u00edtulo de su s\u00e1tira.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la violeta, esta peque\u00f1a flor silvestre, insignificante y sencilla, vive sin saber de tanta met\u00e1fora a\u00f1adida. Ella, en silencio, entre la hierba, aparece cada a\u00f1o e ilumina el paisaje con estrellitas azules y hojas en forma de coraz\u00f3n. Sin alardes adorna, alegra y embellece nuestros prados, crece bajo los \u00e1rboles, aqu\u00ed y all\u00e1, &nbsp;por &nbsp;montes y valles de Tur\u00f3n. Una flor que nuestros \u201cbot\u00e1nicos de cabecera\u201d, bien conocedores de la flora de nuestra regi\u00f3n, la se\u00f1alan como&nbsp; muy frecuente en toda Asturias. &nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Son las violetas flores muy madrugadoras, suelen empezar a verse al finalizar el invierno, cuando ya est\u00e1 apuntando la primavera. Entonces asoman los peque\u00f1os p\u00e9talos viol\u00e1ceos sobre el suelo eternamente verde. Al ser tan peque\u00f1itas e introvertidas, hay que poner mucha atenci\u00f3n para descubrirlas entre las hierbas y no pisarlas por descuido. Su discreci\u00f3n y color nos cautivan, as\u00ed como el profundo simbolismo que encierran. Un simbolismo que tienen en cuenta tantos artistas que por medio de la palabra, el color o la m\u00fasica expresan con ellas &nbsp;sentimientos que alberga el ser humano en cualquier latitud y a trav\u00e9s de los tiempos. Adem\u00e1s las flores reales, con sus variadas formas, texturas&nbsp; y colores siempre est\u00e1n presentes en celebraciones, nos acompa\u00f1an a lo largo de nuestra existencia, desde el principio hasta el final. As\u00ed viene sucediendo invariablemente a lo largo de los siglos.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y perdurar\u00e1n las florecillas silvestres, vivir\u00e1n entre nosotros\u2026<span style=\"color:#800080;\"><em>\u201dPorque nos unen muchas cosas / la misma estrella nos tiene a su alcance.\u201d</em></span> &nbsp;(<em><strong>Wislawa S.</strong></em>)</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, ellas, brotando de la tierra en sempiterna espontaneidad, est\u00e1n cumpliendo la importante funci\u00f3n de mantener el equilibrio ecol\u00f3gico, es decir, la funci\u00f3n necesaria que mantiene el ciclo de la vida en la naturaleza.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:20px;\"><em><span style=\"color:#800080;\">And then the violet, arose from the ground &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></em></span></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:20px;\"><em><span style=\"color:#800080;\">&nbsp;&nbsp; \u201cY entonces la violeta emergi\u00f3 del suelo\u201d</span></em></span></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em><strong>&nbsp;&nbsp;Shelley</strong></em></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: right;\"><img src=\"https://www.elvalledeturon.net/pueblos/flora-del-valle/el-castano/evelia-ovalado.jpg/image_preview\" title=\"EVELIA ovalado\" height=\"237\" width=\"180\" alt=\"\" class=\"image-left\" />Parece incre\u00edble, pero as\u00ed es.</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Evelia G\u00f3mez, octubre&nbsp;2017</strong></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Bibliograf\u00eda</strong></p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">RICO, Emilio y SIM\u00d3, Rosa Mar\u00eda, &nbsp;<em>&nbsp;Flores Silvestres de Asturias</em> &nbsp;(Cajastur 2009)</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">KERR, Philip,&nbsp;&nbsp;<em>Violetas de Marzo</em>&nbsp; RBA Libros, S.A&nbsp; 2015</p>\r\n\r\n<p style=\"text-align: center;\">ROIG, Monserrat,&nbsp;&nbsp;<em>La hora violeta</em>&nbsp;&nbsp; Editorial Argos Vergara, S. A. (1980)</p>\r\n", "author_name": "", "version": "1.0", "author_url": "https://www.elvalledeturon.net/author/jorgevarela", "provider_name": "El valle de Turon", "type": "rich"}